No lo creo necesario. Otra cuestión es que para escribir se firme con alter ego. Encuentro en su desarrollo social   a personajes interesantes que no necesitan crearse personalidad alguna. Ser uno mismo con sus consecuencias y hacer el uso debido de cortesía, educación y serenidad para las pruebas que la vida nos ofrece es el mejor regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos.

No obstante se dan casos en que creemos que una determinada persona se ha forjado un estilo o modo de ser, no es así, si no que el personaje es la persona misma, y cuando ejerce de,  por ejemplo, enamorado, sea  pura representación, histrionismo,  fácilmente detectable, (o eso es lo que nos puede parecer a quienes observamos y juzgamos) ya que el carácter, como la voz, la imagen o las huellas dactilares son innatas e irrepetibles.

Casi siempre el forzar una manera de ser es para imitar otra que se envidia o admira. Lo  positivo será aprender de los demás cuando nos aporte valores tangibles, aun cuando no debemos  olvidar nuestra propia esencia, que es el valor intrínseco a tener en cuenta.

Reflexión consecuente, aunque difiera del tema:  jamás perdemos el tiempo. Todo tiempo, aunque no nos lo parezca, es fructífero,  incluso el aburrimiento es trascendente, sobre todo porque nos impulsa a idear evasiones que eludan a tan indeseable estado anímico  y que, en demasiadas ocasiones,  se empeña en ser nuestro compañero de viaje.