A masacrar toros, ante el público vergonzosamente jubiloso, a eso se le llama fiesta y tradición. Por cierto hay un pueblo cuyo nombre no recuerdo cada año lanza patos al agua para que la gente que lo desee cace lo que pueda. Ni que decir que muchos de esos ánsares, con las refriegas, terminan casi todos despedazados.
Pero ¡AH! Es una tradición, y frente a ese detalle no hay reflexión que valga.
En otra población los toros son, por medio de juegos y carreras, casi obligados a caer al mar. No todos, pero algunos se ahogan... ¿Y el jolgorio de la gente?
Son unos cuantos los negocios que viven su particular apogeo a causa de estos eventos, pero, sin querer perjudicar a nadie, se podrían promocionar actividades lúdicas que no pusieran en peligro la vida de los jóvenes ni torturasen gratuitamente al animal.
Y es que al toro hay que mantenerlo para que se puedan dar estos festines, porque, según dicen ellos, los entendidos e interesados, si no fuera por estos fastos, entre ellos las corridas, mal llamadas “Fiesta Nacional” no tendría sentido la existencia de los toros. Por supuesto, los ganaderos habrían de buscarse otro trabajo. Y los toreros no lucirían palmito, ¡ea! Y qué haría tanta trepa sin un buen torerito a quien arrimarse para encontrar su cachito de fama en los cotilleos de la prensa amarillísima?
¡¡PERO NO IMPORTA A NADIE QUE SIGA MURIENDO GENTE!!
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21 sep 2009 | 05:58 PM
merce-hola
es que somos asi... que dificil es cambiarnos. Y encima a la gran mayoria no nos gusta.Pero hay sigue aun que nos duela.
6 oct 2009 | 05:17 PM
MariClaudia López
Espero que aquí pueda dejarte un mensaje. Me es imposible publicar un post.
Te mando un saludo Merce y te agradezco el comentario.
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